Noticias y Comentarios. 01 de Marzo 2026
Hace mucho tiempo, cuando Elon Musk rondaba los pasillos de la burocracia federal blandiendo su gigantesca, aunque metafórica, motosierra, aprendimos mucho sobre la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), creada en 1961 para promover proyectos de desarrollo, innovaciones tecnológicas e inversiones en países pobres que podrían ser vulnerables a la demagogia soviética. De este modo, USAID sirvió a la misión de Estados Unidos de guiar al Tercer Mundo hacia el Mundo Libre. Musk expuso una red de financiación desde USAID hasta ONG progresistas: un millón para la DEI en Serbia, un par de millones para financiar operaciones de cambio de sexo en Guatemala, 25 millones al año para programas LGBTQ+, millones más para "planificación familiar" (es decir, aborto), unos pocos millones para poner Barrio Sésamo en la televisión iraquí. Era difícil lanzar un huevo en cualquier parte del mundo sin golpear a un grupo de defensa de los derechos de los homosexuales...